
Ayer tuve la suerte de acudir al preestreno de la película titulada Caos calmo atendiendo la amable invitación que las salas Renoir hacen para sus clientes con tarjeta. No sabía lo que iba a ver y el argumento, que transcribo a continuación no prometía demasiado a primera vista:
La mujer de Pietro muere de improviso un día de playa mientras él salvaba en la playa a una desconocida que se estaba ahogando.
El primer día de curso acompaña a su hija de 10 años hasta la puerta del colegio, y decide esperarla hasta el final de las clases en un pequeño parque frente al colegio. Y así un día tras otro.
Sus jefes, compañeros de trabajo, amigos y familiares van acudiendo para consolarle, pero en realidad le cuentan sus penas y preocupaciones…
La película es de lo mejorcito que he visto en mucho tiempo. ¡No os la perdáis!