martes, 10 de noviembre de 2009

Landerneau y Roscoff

El puente de Rohan en Landerneau, construido por los romanos, es uno de los pocos puentes que además de edificados, están habitados, tanto durante el día como durante la noche. Está bañado por aguas del mar.



Roscoff fue madriguera de filibusteros, antiguo nido de corsarios, y centro de una importante corriente de contrabando con las islas británicas.

Pasamos un dia de perros en el puerto de Bloscon.

Sobre este puerto hay una leyenda que relata: "... un día de noche los marineros de esta costa vieron una barca extraña que tenía una forma de artesa, y que caminaba envuelta en niebla y una nube luminosa, venia hacia la ribera, en contra del viento y la marea, sin velas, sin marineros, sin timón... Cuando llegó a la playa las gentes pudieron ver que en el interior había un peregrino, pero los viejos marineros que habían viajado lejos reconocieron al Apóstol y dijeron : Es Santiago de España o de Turquía, que viene para hacer milagros, recibamoslo con respeto..."


Iglesia de Notre Dame de Kroaz-Braz, edificada por los navieros en el siglo XVI, que dejaron su marca con carabelas esculpidas en la fachada.



viernes, 6 de noviembre de 2009

Locronan

Es una ciudad del Finisterre francés con casas renacentistas de granito que conforman una de las mas antiguas y hermosas poblaciones de esta región. Otra ciudad de caractère.

Fue un lugar de culto importante para los celtas antes de convertirse en un centro cristiano en el siglo V por influencia de saint Ronan, que da nombre a la iglesia.

La ciudad rinde culto al turismo y está excesivamente comercializada, pero merece la pena visitarla y dar un paseo por sus calles.

Y no podemos dejar de visitar Au loup Garou Gourmand, que rinde culto a la cerveza bretona y dispone en sus estantes cien cervezas bretonas diferentes. No las conté, pero si no hay cien seguro que son más.
Por cierto las que he probado no tienen nada que ver con lo que bebemos aquí. Francamente buenas y totalmente recomendables.

martes, 3 de noviembre de 2009

Quimper y Pointe du Raz

En quimper, después del incendio de 1762, que devoró todo un barrio contiguo a la catedral de Saint Corentin, se prohibió construir casas a la antigua, sobreviniendo una ola modernista en la que la piedra sustituyó a las casas de madera. La ola modernista no acabó, sin embargo, con el ambiente medieval del centro, cuyo encanto sigue casi intacto.

La punta de Raz es uno de los parajes naturales más frecuentados de Bretaña, cita privilegiada de los enamorados de las tormentas. Clasificada como paraje de interés nacional, merece la pena hacerle una visita. Es el Finisterre francés, y se llega a la punta final después de caminar durante una media hora por pistas muy fáciles. Para los más perezosos hay un autobús que te acerca, pero merece la pena hacer el trayecto a pie.

Es lo más cerca que he estado nunca de una gaviota.

El dia estaba nublado y un fuerte viento racheado me hacia perder el equilibrio con suma facilidad, por lo que tampoco quise arriesgar mucho con las fotos.
¡Aggg! ¡las letras me están volviendo loco! De modo que ahí quedan, con dos estilos diferentes.