La obra realizada por Calatrava en la ciudad de Valencia ha sido alabada por unos y denostada por otros, como suele ocurrir con todas las obras que destacan sobre lo normal.
Contrariamente a lo que es habitual en muchos arquitectos, que ocultan las estructuras de sus edificios, Calatrava, como ingeniero que es, las convierte en elementos esenciales y en obras de arte.
Sea como fuere, independientemente de la opinión que nos merezca, lo que si podemos afirmar es que a casi nadie deja indiferente.