Después de un relajado paseo por el mirador de nuestra señora del Aguila, regresamos por la misma carretera que nos condujo a ella y tomamos dirección a Daroca. Una vez hemos pasado por la población de Mainar una rectilínea carretera nos ofrece un austero y desolado paisaje. Unas amenazadoras nubes juegan con él cambiándolo a cada instante.

En unos 20 minutos llegamos a Daroca, magnifica población cuyo casco urbano es uno de los más monumentales de Aragón. De marcado ambiente medieval, sus casas se desaparraman por las laderas de los montes de San Cristóbal y de San Jorge.
El conjunto está rodeado de murallas que fueron construidas entre los siglos XIII y XVI y que se conservan prácticamente en su integridad.
El conjunto está rodeado de murallas que fueron construidas entre los siglos XIII y XVI y que se conservan prácticamente en su integridad.


