Aquella mañana no había demasiada gente visitando los jardines de la Alcazaba en Málaga y los vigilantes no tenían mucho trabajo salvo permanecer de pie en la puerta. La vigilante que aparece en la imagen supo ocupar su tiempo aquélla mañana. Me pareció una estampa simpática y pude retenerla con mi cámara. Hoy la recupero para vosotros.
El paseo marítimo posee una extensa playa donde destacan unas altísimas chimeneas. En los chiringuitos de esta playa preparan unos pescados asados al espeto que os recomiendo probar si alguna vez visitáis esta ciudad.


