Se trata de un bloque rocoso de formas rotundas que se eleva, aislado y solitario, en medio de un amplio llano de campos roturados.
Tiene distintas viseras que ganan atractivo en la corta distancia, y que están formadas por estratos duros más resistentes a la erosión que las capas circundantes. Por debajo los estratos blandos se erosionan con más intensidad y se produce un vaciado que configura la visera.
Llegar hasta él es relativamente sencillo y no presenta dificultades. Aproximadamente 1 km entre ida y vuelta por terreno casi llano a través de campos de cereal; un paseo que nos permite gozar de una maravilla creada por la naturaleza.


