
Santa María la Real es una de los tres grandes monumentos conservados en Olite procedentes de la Edad Media. Está situada muy próxima al castillo. Se trata de un extraordinario edificio gótico perteneciente al s. XIV.

La fachada es de gran belleza. Los arcos apuntados de la portada caen sobre columnas que cobijan un tímpano que muestra a la Virgen María con el Niño y diversas escenas de la vida de Jesús: Nacimiento, Matanza de los Inocentes, La Huida a Egipto y Presentación en el Templo.
El naturalismo gótico se refleja en las emociones que manifiestan algunos personajes, como la madre de la matanza de los inocentes.
A ambos lados de la portada, relieves de la vida de los Apóstoles bajo arcos rematados por gabletes.

En el interior de la iglesia hay una bella talla de la Virgen y un Cristo del siglo XIII.









