jueves, 11 de noviembre de 2010

Ruta del Quijote: Cuenca

Todo el casco antiguo de Cuenca es un monumento, un laberinto de callejuelas, rincones románticos, miradores, escaleras, fuentes, rejas y cuestas, cuestas largas y empinadas. Es aconsejable llevar un calzado muy cómodo para poder recorrerlas todas.


Una buena idea para una visita de un día es subir con el coche hasta el parking gratuito situado en el barrio del castillo, en la parte más alta de la ciudad. Desde allí descender caminando junto a la hoz del río Huecar, improvisando el recorrido y contemplando las magníficas vistas de rocas y casas apretadas en un conglomerado único.


Llegados a la plaza mayor, visitar el conjunto de monumentos: catedral, casas colgadas, torre de la Mangana…para acabar de nuevo en la plaza e iniciar el ascenso hacia el punto de partida, pero esta vez por la vertiente de la hoz del río Júcar, de nuevo entre miradores, paisaje y leyendas.


Durante el recorrido, nos habremos detenido a saborear cualquiera de los platos típicos de cuenca: el zarajo, el morteruelo, el cordero asado… magníficos y con buena relación calidad precio en la hospedería de San José.



2 comentarios:

Cris dijo...

Hola despistado,
Unas vistas de Cuenca magníficas.
Verdaderamente las cuestas deben ser de miedo, si la perspectiva que se ve en la imagen de la catedral no engaña.
Saludos
Cristina

Fernando Gonzalez Seral dijo...

...la segunda, ¡preciosa!.
Cuenca es bonita, bonita.
...de las capitales que he visto, una de las que más me ha gustado.
Un abrazo.