domingo, 10 de octubre de 2010

Ruta del Quijote: Tablas de Daimiel



En la comarca del campo de  Calatrava encontramos parajes de visita inexcusable, como el Parque Nacional de las Tablas de Daimiel, uno de los humedales más importantes de España, formado por lagunas que se nutren de los desbordamientos de los ríos Guadiana y Cigüela, el uno de agua dulce y el otro  de agua salada.


Un sistema de pasarelas de madera sobre el agua permite internarse cómodamente en su naturaleza y recorrer los tres itinerarios, claramente señalados, que recorren todo el parque:  el circuito de la laguna permanente, de unos 800 metros, el itinerario de la isla del Pan, de unos 2000 metros, y el itinerario de la torre de prado Ancho, que discurre por un camino que bordea  las tablas. Sin olvidarnos de la laguna de aclimatación de las aves, a unos 300 metros del centro de información.



Gran diversidad de aves acuáticas encuentran aquí las condiciones idóneas para la invernada, el descanso entre sus viajes migratorios, la nidificación o simplemente su estancia como hábitat natural.


Un sistema de pasarelas de madera sobre el agua permite internarse cómodamente en su naturaleza y recorrer los tres itinerarios, claramente señalados, que recorren todo el parque:  el circuito de la laguna permanente, de unos 800 metros, el itinerario de la isla del Pan, de unos 2000 metros, y el itinerario de la torre de prado Ancho, que discurre por un camino que bordea  las tablas. Sin olvidarnos de la laguna de aclimatación de las aves, a unos 300 metros del centro de información.


5 comentarios:

Luz dijo...

Que sitio tan bonito!

Fernando Gonzalez Seral dijo...

...cuanta agua!.
...es un regalo para la vista. Yo que soy de secano, secano.
Abrazos.

Joan González dijo...

HOLA

ASIGNATURA PENDIENTE

SALUT
JOAN

Cris dijo...

Un lugar precioso, reposo para las aves y comoda visita para los "intrusos" con esas pasarelas. Las fotos muy bonitas pero la de la parejita ha quedado especialmente linda.

Saludos

Cristina

Despistado dijo...

Luz, la auténtica belleza se aprecia cuando paseas rodeado de la tranquilidad que se respira en el ambiente.

Y eso que los niveles de agua eran escasos por la sequía, fernando. No puedo imaginar estos parajes en tiempos de abundancia. Como monegros, jaja.

Bienvenido Joan.

Había mucho silencio entre los paseantes cristina, y los animales, acostumbrados a la presencia humana, evolucionaban con tranquilidad.

Saludos a todos y gracias por pasar y comentar.