lunes 8 de febrero de 2010

El tiovivo


El primer tiovivo o carrusel del que se tiene información es uno que aparece en un bajorelieve del Imperio de Bizancio, fechado hacia el año 500 DC, y donde está representado un grupo de personas dentro de cestas suspendidas de un eje central.
Resulta obvio imaginar que con el transcurso de los años los tiovivos aparecen glosados en la literatura de todas las culturas e idiomas, sobre todo en la literatura infantil. Y la literatura española no podría ser menos. Aquí os dejo el poema de A. Machado titulado "pegasos, lindos pegasos"

Yo conocí siendo niño
la alegría de dar vueltas
sobre un corcel colorado
en una noche de fiesta.
En el aire polvoriento
chispeaban las candelas
y la noche azul ardía
toda sembrada de estrellas.
¡Alegrías infantiles
que cuestan una moneda
de cobre, lindos pegasos,
caballitos de madera!

miércoles 3 de febrero de 2010

Sin salir de casa

Llevo mucho tiempo sin hacer trabajo de campo (¡Son tan cortos los días en invierno!) y no me queda otra que hacer fotos en casa aprendiendo alguna técnica nueva que nunca viene mal. Sobre todo ensayando con las profundidades de campo y todo eso. Además le toca turno al uso del flash, un gran desconocido para mí. ¡Ja! Hace como unos dos años que lo llevo en la mochila y todavía no lo había colocado en la cámara. ¡Qué desperdicio! Y la de fotos que me he perdido por no usarlo.
La escultura es una copia de un Modigliani realizada por prin. Gracias por colocarla en mi estantería.

Por otro lado, revuelvo un poco el almacén y voy trabajando nuevas técnicas de revelado, entre otras el blanco y negro. En la foto el tozal de Colasico en los Monegros.

jueves 28 de enero de 2010

Despedida



La publicación, en 1951, de “El guardián entre el centeno” lanzó a JD Salinger de lleno a la celebridad. El libro posee un atractivo irresistible; una extraña mezcla de ternura y cinismo que han cautivado a generaciones enteras de jóvenes lectores. A esta obra le siguió “Nueve cuentos” , y después su tercer y último libro “Franny&Zooey” y "Levantad, carpinteros, la viga maestra y Seymour: una introducción" de 1963, ambos colecciones de relatos donde el autor escribe sobre sus temas predilectos: la infancia, la inteligencia, la educación…

Una de sus frases más recordadas: “Lo que distingue al hombre insensato del sensato es que el primero ansía morir orgullosamente por una causa, mientras el segundo aspira a vivir humildemente por ella”.

Desde hace décadas Salinger vivía retirado completamente de la escena literaria. Decidió desaparecer y no dejar a sus lectores más hilo de comunicación que la tinta de sus libros.. No concedía entrevistas ni dejaba acercarse a lectores ni periodistas.

Hoy decimos adiós a uno de los grandes. Una parte suya quedó entre nosotros.

sábado 23 de enero de 2010

Una bruja

He caminado mucho sobre la nieve,
No soy alta ni mi corazón fuerte.
Mis ropas están mojadas,
Y mis dientes se estremecen,
El camino ha sido largo
Por el penoso sendero crujiente.
He vagado sobre la exuberante Tierra,
Pero nunca he venido aquí antes.
¡Oh, levantádme sobre el Umbral
Y dejádme ante la Puerta!

La Bruja.
M E Coleridge.

Son muchas las leyendas y las historias que se cuentan sobre las brujas y, a menudo, se las asocia con maldad y con oscuridad, tal vez porque se las sabe amigas de la luna y de la noche. Tal vez fueron mujeres que no adoraron a más Dios que la noche o la madre Tierra (quién mejor que ellas conocía las propiedades de las plantas, regalo de la naturaleza).

Para la mentalidad de la época, el que un grupo de mujeres se reuniera por las noches para charlar, bailar bajo la luna sin pudor y divertirse en una especie de comunidad femenina, no debía ser fácil de entender. Y lo que no entendemos o no compartimos, rápidamente lo situamos en la frontera de lo excesivo. Y si entramos en materia religiosa, se tacha de inmoral o pecaminoso.

Las supuestas brujas fueron perseguidas durante mucho tiempo, muchas veces por miedo, otras siendo utilizadas como cabeza de turco, y, en ocasiones de crisis, acusadas por vecinos como una manera fácil de librarse de ellas. En la práctica era tan difícil demostrar la inocencia de uno que miles de mujeres fueron torturadas, quemadas en hogueras, ahorcadas,… muchas veces por rencillas personales con algún vecino, por psicosis colectiva, por ser “raras”, o por tener una mente demasiado abierta para la época que les tocó vivir.

lunes 18 de enero de 2010

Mi mascota


Es difícil hacerle una fotografia, pero en esta ocasión le pillé un poco desprevenido mientras realizaba uno de sus múltiples acicalamientos diarios. ¡Ahí queda!
Son muchos los escritores que han dedicado poemas a sus gatos de compañía, unos con más acierto que otros. Este de Borges me ha gustado.

A un gato

No son más silenciosos los espejos
ni más furtiva el alba aventurera;
eres, bajo la luna, esa pantera
que nos es dado divisar de lejos.
Por obra indescifrable de un decreto
divino, te buscamos vanamente;
más remoto que el Ganges y el poniente,
tuya es la soledad, tuyo el secreto.
Tu lomo condesciende a la morosa
caricia de mi mano. Has admitido,
desde esa eternidad que ya es olvido,
el amor de la mano recelosa.
En otro tiempo estás. Eres el dueño
de un ámbito cerrado como un sueño.

Jorge Luis Borges


Vista desde el Moncayo, una maravilla dentro del sistema de la cordillera Ibérica aragonesa. Constituye un elemento original que nos muestra una gran riqueza vegetal, con diversidad de bosques de pinos, hayas y carrascas. Bien merece una visita.

Dedicada a bulerias, que me acompañó mientras la tomaba. Espero que te guste.

miércoles 13 de enero de 2010

Modigliani (1884-1920)


Artista italiano afincado en París, donde pronto se convirtió en un personaje característico de la bohemia artística de la ciudad. En aquel entonces había dos grupos en pugna en la comunidad de los artistas: la banda de Picasso y los seguidores de Matisse. Modigliani siempre se mantuvo al margen de estos movimientos.

Modigliani ha pasado a la historia tanto por sus pinturas de mujeres de cuello rosa e infinito como por las amantes, que fueron tantas como sus borracheras. Sus pinturas, suaves y delicadas, se caracterizan por su simplificación, sus líneas sinuosas, las formas planas y las proporciones alargadas. La mayor parte de su obra la integran retratos y estudios de la figura humana, caracterizados por los rostros ovalados que tan popular le hicieron.

En 1898 le escribía a su amigo, el pintor Oscar Ghiglia: "Quisiera que mi vida sea un torrente fértil que recorra la tierra con alegría. Soy rico, estoy lleno de ideas, y sólo necesito trabajar. [...] Un burgués me dijo, hoy -con la intención de insultarme- que mi cerebro estaba siendo desperdiciado. Me hizo mucho bien. Todos deberíamos recibir un recordatorio como ese cada día."



Pequeña cascada de una escorrentía en el balneario de Panticosa.

sábado 9 de enero de 2010

Avión de madera


El mérito de haber inventado el avión lo comparten los hermanos Wright con Dumont, atribuyéndose a unos u otro según el país donde vayamos a preguntar. Con independencia de la opinión que tenga cada parte al respecto, el hecho de volar por primera vez encendió la mecha de una revolución que ha desembocado en el transporte aéreo que conocemos hoy en día, con sus ventajas e inconvenientes. Además, hizo realidad el sueño de volar del hombre, manifestado con anterioridad por soñadores como Leonardo da Vinci, que nos dejó bocetos de máquinas voladoras.
El de la imagen es un juguetito artesanal que cuenta con una hélice a motor que le permite girar suspendido sobre un muelle.

El paisaje fue tomado paseando el camino que lleva desde Escarrilla hasta el saldo, una pequeña cascada ubicada en un paraje especial.






lunes 4 de enero de 2010

El pescador

Este año vamos de poemas, así vienen las cosas, sin pensarlo. Espero que os guste.

Hinchada el agua, espumajea,
mientras sentado el pescador
que algún pez muerda el anzuelo
plácido aguarda y bonachón.

De pronto la onda se rasga,
y de su seno-¡oh maravilla!-
toda mojada, una mujer
saca su grácil figurilla.

Y con voz rítmica le increpa:
-¿Por qué, valiéndote de mañas,
hombre cruel, tiras de mí
para que muera en esta playa?

¡Si tú supieras qué delicia
allá se goza bajo el agua,
tal como estas te arrojarías
al mar, dejando en paz la caña!

¿No ves al sol, no ves la luna
cómo en las ondas se recrean?
¿Doble de hermosos no parecen
cuando en las agujas se reflejan?

¿No te seduce el hondo cielo
cuando su azul, húmedo muestra?
Cuando este aljófar lo salpica,
¿del propio rostro no te prendas?

Hinchada el agua, espumajea,
del pescador lame los pies;
siente el cuidado una nostalgia,
cual si a su amada viera fiel.

Cantaba un tanto la sirena,
todo pasó en un santiamén;
tiró ella de él, resbaló el hombre,
nunca más se dejó ver.

Johann Wolfgang von Goethe