sábado, 2 de agosto de 2008

Castigados por el calor

Demasiado calor estos últimos días en las calles de Zaragoza. Salir para dar un paseo y estirar un poco las piernas es algo impensable, salvo a primeras horas de la mañana y no todos los días.

Incluso el coche ha sucumbido bajo los efectos del calor; el pasado jueves paré para repostar en una gasolinera y cuando quise reiniciar la marcha se oyó una pequeña explosión y se negó a seguir funcionando. Grúa para el taller y caminando para casa a las 3 de la tarde y a pleno sol durante media hora (en esa avenida no pasan autobuses, y los taxis, ¡todos en la expo!. ¡Aún me estoy recuperando! La mañana siguiente amaneció fresquito y aproveché para ir hasta el trabajo caminando. Fue una delicia cruzar el parque del tío Jorge a las siete y media de la mañana sintiendo la frescura del cierzo sobre la cara.


La plaza del pilar desierta.

6 comentarios:

Epi dijo...

Por aquí tampoco nos libramos de las altas temperaturas, aunque el haber estado en la sierra camerana fue de agradecer... por la noche tuvimos que salir con sudaderas.

Anama dijo...

En Galicia nos salvamos, este Atlántico nos trata bien ^^
Besitos y ánimo, a ver si pasa el calorcete pronto :)

Xocolata dijo...

Es verdad Anamá... no volveré a quejarme de que tengo calor >.<

Por cierto, preciosa la plaza del Pilar. ¡Me encantan tus fotos!

Biquiños!!^^

Vagamundos y Fueguito dijo...

En la ciudad Condal tambien esta haciendo mucho calor estos dias, pero el mar nos regala noches de agradable brisa. Despistado quiza el mediterraneo te libre, al menos durante un fin de semana, del calor de Zaragoza.
Un besito
Vagamundos y Fueguito
Vag

Despistado dijo...

Hoy podemos respirar un poco más tranquilos, entró en aire fresco por Galicia, al menos eso nos dicen los que saben de estas cosas. Tengo confianza en que mañana lo notaremos aquí en esta tierra árida castagada por el viento.

Gracias vagamundos por el ofrecimiento, nada me gustaría más que pasar unos días sintiendo sobre la piel esa suave brisa mediterránea. Pero con este calor no me atrevo a dejar sola a la abuela, porque deja de beber y comer lo imprescindible y se va a deshidratar. Además estoy pendiente de que me arreglen el aire acondicionado, que no funciona desde hace un mes. Se rompió justo cuando más lo necesitaba, como suele ocurrir siempre con estas cosas. ¡Empiezo a pensar en una especie de maldición! Son muchas las cosas que se están estropeando estos días a mi alrededor. Para colmo, en el taller no encuentran el origen de la avería del coche, parece que todo está bien, pero no funciona, así que lo tienen en cuarentena.

Yo estoy muy bien, afortunadamente.
Besos a todos

Muriel dijo...

Que sofoco sólo de pensarlo... No me gusta nada el calor, me salen herpes en la cara, tengo que ir siempre con la protectora en el bolso e ir recordándole a mi piel que no puede exponerse.
Un placer volver a tu casa y leerte.
Molts petons.