jueves, 3 de junio de 2010

La Colonia Güell

La colonia Güell es una pequeña colonia obrera que se estableció junto a la fábrica textil del señor Eusebi Güell, allá por el año 1882, en la población de santa Coloma de Cervelló, en el Baix Llobregat, a unos 20 km de Barcelona.



Debido al interés del industrial de alejarse de los conflictos sociales existentes en la ciudad, ideó una nueva industria equipada con la más moderna tecnología de la época, con las casas de los obreros al lado de la fábrica, integradas en la misma propiedad, formando un núcleo urbano con personalidad propia y con su vida social y económica tutelada por la empresa. Para ello, el proyecto ideado por Güell disponía de hospital, fonda, escuelas, guarderías, comercio, teatros, cooperativas y capillas, además de la fábrica y las viviendas de los obreros (casitas de dos plantas con jardín delante y detrás).

En definitiva, la fábrica ocupaba la mayor parte del tiempo de los hombres y mujeres de la colonia. A cambio obtenían la seguridad de un salario regular en unos tiempos de precariedad económica.
A pesar de todo el movimiento sindical y las reivindicaciones obreras llegaron a la colonia con el paso de los años.


La construcción de la iglesia se encargo a Gaudí, quien ingenió un nuevo y curioso método para calcular la estructura del edificio: en un cobertizo junto a las obras construyó una maqueta a gran escala (1:10), de cuatro metros de altura, donde instaló un montaje confeccionado con unos cordeles de los que pendían saquitos rellenos de perdigones. En un tablero de madera fijado en el techo dibujó la planta de la iglesia, y de los puntos sustentantes del edificio –columnas, intersección de paredes– colgó los cordeles (para los funiculares) con los sacos de perdigones (para las cargas), que así suspendidos daban la curva catenaria resultante, tanto en arcos como en bóvedas. De aquí sacaba una fotografía, que una vez invertida daba la estructura de columnas y arcos que Gaudí estaba buscando. Sobre estas fotografías Gaudí pintaba, con gouache o pastel, el contorno ya definido de la iglesia, remarcando hasta el último detalle del edificio, tanto arquitectónico como estilístico y decorativo.



En la construcción, inacabada, se utilizaron los materiales más diversos.

4 comentarios:

Lorena Chavarría dijo...

recuerdo en el colegio siempre nos pasaban esta historia, y siempre llamaba profundamente mi atención,bueno ahora que me cuentas más aún más la llama,parece un tan llena de magia.


un abrazo

Cris dijo...

Gaudí tuvo tanto un amigo como un mecenas en Güell y desde luego es asombrosa la capacidad imaginativa y expresiva de este artista de la arquitectura. Esta obra quedo inacabada pero que más da ... de todos modos como todas sus creaciones no deja indiferente.
Un saludo
Cristina
La foto de la cala es bonita.

Cris dijo...

Por coincidencia, hablando de Gaudí te recomiendo (si no las has visto) las fotos de La Pedrera de Johnny Barcelona-photo.blogspot.com
¡Menudo fotografo esta hecho!.
Son tres entradas
Cristina

Despistado dijo...

Es verdad que Gaudí tenía una imaginación desbordante, casi mágica. A mi también me lo parece Lorena.

No sólo sorprende cris. La casa de la pedrera, además de la belleza arquiectónica, está llena de detalles para facilitar la vida de sus habitantes. Es una vivienda humanizada, lo que muestra claramente que Gaudí fue un adelantado a su época, un genio que todavía sorprende por lo avanzado de sus ideas. Ya conocía la página de Barcelona photo, pero gracias por la información de todas formas.
Saludos