domingo, 25 de enero de 2009

Tormenta de arena


A veces, el destino se parece a una pequeña tormenta de arena que cambia de dirección sin cesar. Cambias de rumbo intentando evitarla. Y entonces la tormenta también cambia de dirección siguiendote a tí. Vuelves a cambiar de rumbo y la tormenta vuelve a cambiar de dirección, como antes. Y esto se repite una y otra vez, como una danza macabra con la muerte antes del amanecer. Y la razón es que la tormenta no es algo que venga de lejos y que no guarde relación contigo. Esta tormenta, en definitiva, eres tú; es algo que se encuentra en tu interior. Lo único que puedes hacer es resignarte, meterte en ella de cabeza, taparte con fuerza los ojos y las orejas para que no se llenen de arena e ir atravesándola paso a paso. Y en su interior no hay sol, ni luna, ni dirección, a veces ni siquiera existe el tiempo. Allí solo hay arena blanca y fina, como polvo de huesos danzando en lo alto del cielo.

Y tú en verdad la atravesarás, claro está. Pero por muy simbólica y metafísica que sea, la tormenta te rasgará cruelmente la carne como si de mil cuchillas se tratase. Muchas personas han derramado allí su sangre y tú, asimismo, derramarás la tuya.
Y cuando la tormenta de arena haya pasado no comprenderás como has logrado cruzarla con vida. ¡No! Ni siquiera estarás seguro de que la tormenta haya cesado de verdad. Pero una cosa quedará clara, la persona que surja de la tormenta no será la misma que penetró en ella.
(H. Murakami en Kafka en la orilla)



4 comentarios:

MªTeresa Gómez Puertas dijo...

La de la margarita muy buena...el texto muy acorde con la entrada...pero la primera,no se que tratamiento le has querido dar,quizas aclarando la parte de abajo de la foto se te ha ido un poco (pero ya sabes solo es una opinión personal).
Un abrazo.

Despistado dijo...

Una opinión muy acertada mª teresa, la foto era una auténtica chapuza.
La tomé desde un tren en marcha en un amanecer tormentoso, y creo que el halo pálido corresponde al reflejo del cristal, acentuado por lo incorrecto de mi procesado.
Lo he cambiado por una versión menos agresiva.
Gracias por tu comentario

Fernando Gonzalez Seral dijo...

...me gustan las dos. La primera se le podría sacar más provecho a esas nubes, y oscurecer del todo el primer plano, o todo lo contrarío, que se vea lo que hay, no sé, es una opinión, yo la tocaría un poco más.
La segunda, fenomenal.
Un saludo.

Despistado dijo...

Creo que tienes razón Fernando. Se podría haber sacado más partido a las nubes; de hecho lo intenté en un primer momento, pero un reflejo produjo un efecto no esperado, motivo por el que dejé la imagen tal como fue captada con la cámara.
Voy a seguir trabajando en ella para intentar mejorarla.
Gracias por tu comentario